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Discos Imprescindibles de los 80: Songs From The Big Chair - Tears For Fears

Otro disco imprescindible de los 80 es Songs From The Big Chair del grupo inglés Tears for Fears, publicado en 1985 como su segunda producción de estudio, un disco que hasta la fecha es su máxima obra en cuanto a éxito comercial, lo que no disminuye la calidad de las canciones que contiene. Efectivamente, Tears For Fears logró con este disco plasmar todo el espíritu innovador de la corriente New Wave, pero además le agregaron matices de jazz y buen pop y rock lo que trajo como resultado un producto que a parte de darles reconocimiento de la crítica, les abrió las puertas del mercado discográfico mundial.

Pero vamos al disco en sí, nada mejor que "Shout" para comenzar este viaje mágico, la primera canción del disco muestra la fuerza del grupo y una gran mezcla de música electrónica y con buen pop, además utiliza bastante percusión y un riff de guitarra más rockero, algo que era nuevo en la música de Tears For Fears. La canción "Shout" tiene que ver con la protesta política de la gente preocupada por las secuelas de la guerra fría.
La segunda canción del disco es "The Working hour", una pieza musical que comienza con un sólo de saxo con influencias de jazz, y luego con toda la instrumentación presente deriva en un estilo entre étnico e industrial, algo similar a lo que hacía Depeche Mode en algunas canciones. "The working hour" es una de las canciones menos populares pero una de las mejor logardas.
Luego tenemos la canción "Everybody wants to rule the world", un hit, una gran canción, un clásico, un tema insignia de la banda, claro que también es el tema que contraste notoriamente con el resto del disco, además es cantada por el bajista del grupo Curt Smith, un tema que encaja en el grupo de los temas comerciales bien hechos.
La cuarta canción del disco es "Mothers talk", con uso de sampling y con un sonido muy similar al de las canciones de su primer álbum, este tema había sido escrito en 1983 y ya se tocaba en las presentaciones del grupo a finales de ese año.
"I believe" es otra de las grandes canciones del disco que no llegó a ser tan exitosa, un estilo jazz pop que durante toda la canción hace estremecer y soñar. En esta canción se escucha el estilo de Orzabal que con más notoriedad se siente en su siguiente disco The Seeds Of Love.
La sexta canción es "Broken", con un sonido muy semejante al de las bandas de rock que experimentaban con la música electrónica en los 80, y con algunos fraseos de la canción "Head over heels", muestra nuevamente a una banda muy profesional, una canción corta que sirve de preludio a la siguiente.
Y claro, el séptimo tema es "Head over heels/Broken (live reprise)" otro de los éxitos del grupo, y otro de los temas mejor logrados, New wave, Pop, Rock, Jazz, y mucho más que en esta canción se encuentran y se fusionan de tal manera que consiguen una obra musical muy buena y melodramática que además, algo raro para una canción así, logra llegar a los primeros lugares en las listas de éxitos.
Finalmente tenemos la canción "Listen", un final de lujo para este disco, con influencias de rock progresivo y manteniendo el estilo del disco, Tears For Fears logra culminar un excelente álbum que para muchos es el mejor disco de los 80.

En aquellos años la formación de Tears For Fears era la de un cuarteto, con Roland Orzabal en la guitarra, teclados, bajo sintetizado y secuencias, además de voz principal; Curt Smith en el bajo y voz principal, Ian Stanley en los teclados y secuencias, y Manny Elias en la batería.
El álbum Songs From The Big Chair es sin duda uno de los puntos más altos en la música de la primera mitad de los años 80 y sobretodo dentro de la movida New Wave de esta época.